El Estadio de Navalcarbón fue escenario el pasado 8 de marzo de una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva de Las Rozas CF. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el club decidió dedicar su cita más importante del calendario a las mujeres. Madres, abuelas, hijas y parejas de los futbolistas y el cuerpo técnico se convirtieron en las auténticas protagonistas de una mañana donde los valores de respeto y gratitud fueron el hilo conductor.

Foto de familia previa al partido de 3 RFEF.
El momento de mayor intensidad emocional ocurrió en la intimidad del vestuario local. El técnico David Muñoz rompió con la rutina previa al encuentro para reunir a todas las mujeres de la plantilla. En una charla cargada de sentimiento, el entrenador agradeció su apoyo incondicional, reconociendo que el éxito del club no sería posible sin su esfuerzo diario. Este encuentro culminó con un grito de guerra conjunto entre jugadores, técnicos y sus invitadas de honor, fundiendo en un solo mensaje la fuerza de todo el club antes de saltar al terreno de juego.
La visibilidad del homenaje se trasladó al césped. En un gesto de profundo respeto, la plantilla al completo del primer equipo y del Juvenil División de Honor realizaron un pasillo de honor por el que desfilaron sus madres, abuelas y parejas entre los aplausos de una afición entregada. El acto finalizó con una foto de familia en el círculo central que simboliza la unidad de Las Rozas CF. Esta iniciativa no solo celebró el 8M, sino que reforzó el compromiso social de un club que entiende el deporte como una herramienta de reconocimiento e igualdad.

Los futbolistas del Juvenil División de Honor junto a las mujeres de sus vidas.
